Ana virginia quesada
Las iniciativas exitosas de edtech tienen estos rasgos en común

En los últimos años de 30, he trabajado en proyectos nacionales e internacionales centrados en la integración de tecnologías digitales en entornos de aprendizaje formal desde el nivel preescolar hasta el universitario. Muchos recuerdos me vienen a la mente cuando considero los desafíos a los que se enfrentan los educadores cuando inician una iniciativa de tecnología, especialmente dada la rápida expansión, variedad y alcance de las tecnologías digitales.

A mediados de los'80s y los primeros '90s, internet y los dispositivos móviles prácticamente no existían en los entornos escolares, por lo que los procesos de integración implicaban conocer los dispositivos que aparecían en el mercado y superar el temor de usarlos, a menudo antes de los usos educativos. había sido imaginado por otros.

Aprendí programación de computadoras usando el lenguaje Logo en 1990 cuando la tecnología social más sofisticada que los educadores podían usar en mi país era un cajero automático. En ese momento en las escuelas de Costa Rica, las preguntas sobre tecnología se centraban principalmente en qué software educativo utilizar.

A mediados de los'90 'con la expansión de Internet, se presentó un nuevo desafío a los educadores: ¿Cómo aprovechar la red? Como nunca antes, la educación se colocó en el campo de la innovación potencial y, con ella, hubo una necesidad de transformar las prácticas de enseñanza. Sin embargo, el foco seguía siendo la tecnología y no el aprendizaje.

Con la llegada del nuevo milenio, las tecnologías digitales se hicieron cada vez más potentes, pequeñas, móviles, personalizadas e inteligentes. Pasamos de computadoras de escritorio a computadoras portátiles, de computadoras a tabletas y teléfonos, de discos de almacenamiento a servicios en la nube, de discos con aplicaciones a software en línea, de líneas telefónicas a servicios de mensajería móvil.

Con todos estos cambios, pasamos de personas que tomaron cursos para aprender a usar aplicaciones a personas autodidactas que aprendían haciendo, viendo videos y compartiendo en redes abiertas. Nuevamente, el auge educativo se basó en la novedad tecnológica, pero la enseñanza y el aprendizaje se mantuvieron prácticamente sin cambios.

Frente a estas transformaciones cada vez más profundas y rápidas, los problemas fundamentales que nos preocupan a quienes trabajamos en iniciativas de tecnología educativa son: cómo mejorar el proceso educativo, cómo integrar las tecnologías digitales para que sean herramientas de aprendizaje para una ciudadanía digital activa y responsable y cómo capacitar a los educadores en ese contexto.

Estos son los rasgos de las exitosas iniciativas de edtech que he observado:

Los dispositivos y tecnologías son perecederos, pero los propósitos de aprendizaje no son. Los proyectos de edtech más exitosos son aquellos que prestan especial atención a los propósitos de aprendizaje y no a los dispositivos. La tecnología cambia con frecuencia, por lo que el enfoque debe ser definir los propósitos del aprendizaje y trazar la ruta para lograrlo.

Los educadores están entrenados para sentirse cómodos.. La implementación de una innovación generalmente recae en los educadores, a menudo sin su participación en su diseño o la toma de decisiones relacionada relacionada con ella. Para obtener los mejores resultados, los educadores deben participar en el desarrollo de iniciativas, recibir capacitación relevante y tener expectativas claras para su trabajo.

Las expectativas son progresivas.. Los proyectos de Edtech deben diseñarse en fases, con expectativas claras para la institución educativa y los educadores desde el principio. Los proyectos más sólidos incluyen una hoja de ruta para todo el proyecto, de modo que los participantes entiendan que hay un proceso con muchos pasos y que el aprendizaje y los errores en el camino están bien. Los participantes también deben poder aportar algunas de sus propias ideas al proyecto para asegurar la aceptación y el éxito.

El proyecto comienza con una línea de base.. Idealmente, todos los proyectos de edtech comenzarían con una línea de base que permita a los participantes conocer y medir los logros, resultados e impactos de la implementación.

Si bien estos rasgos no constituyen una receta y no son exhaustivos, sí representan consideraciones que deben tenerse en cuenta y ponerse en práctica al iniciar un proyecto de edtech o al evaluar el rendimiento de uno ya iniciado.

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